Latpro.com

¿Estás bloqueando una conversación cuando crees que estás escuchando?

Tu jefe quiere que escuches con atención (no solo cuando él habla). Prestar oídos es un asunto crucial para generar confianza, si se cuenta con un equipo o no. Así es que si se trata de tu jefe, un colega, un cliente, un socio o un vendedor, ¡sácate el algodón de los oídos!

Si esto fuera un juego de beisbol, escuchar bien sería la primera base. Para meter un jonrón, primero debes escuchar, porque no hay jonrón sin pasar por primera base, y luego recordar que hay que actuar y terminar de recorrer las bases. Tu habilidad para escuchar es el cimiento de un jonrón.

¿Qué tan difícil puede ser esto? Bueno pues, en mi experiencia, ya sea fácil o complicado, hay muy pocas personas que saben escuchar. Por eso si tú sabes hacerlo destacarás. Puedes pulir tus habilidades para escuchar de la siguiente manera:

  1. Pon toda tu atención en el emisor. Concéntrate – piensa acerca de lo que te dicen. Piensas mucho más rápido en comparación con la velocidad con la cual la gente habla, así es que usa el tiempo extra para comprender y organizar lo que escuchas.
  2. No interrumpas – especialmente si te están atacando o si el emisor tiene un tono emotivo. Si tú interrumpes, el emisor no se ‘sentirá escuchado’ y se repetirá una y otra vez.
  3. Establece contacto visual.
  4. Usa bien tu lenguaje corporal – encara a la persona, no cruces los brazos y las piernas, inclínate un poco hacia enfrente y evita mover inquietamente las manos y los pies.
  5. Reflexiona en torno a lo que escuchaste – parafrasea así: “Así es que dices que…” y luego pregunta si has entendido. “¿Eso es lo quieres decir?”
  6. Motiva al emisor para que hable más – di: “¿Ah sí?” y luego deja de hablar. Aprende a aceptar y apreciar el silencio en una conversación aunque al principio te resulte incómodo.
  7. Evita bloquear una conversación. Estas son 7 formas diferentes de arruinar el momento. Así se invalidan los sentimientos de la persona que habla y el emisor terminará por sentir que no lo han escuchado. Son maneras de acabar con la confianza:
  • Opinar – ejemplo: “No te preocupes por él, le quita el tiempo a todos y nadie le hace caso, yo sé lo que te digo.”
  • Criticar/juzgar – ejemplo: “¿Sigues trabajando en eso? ¡Eres un perfeccionista! No creo que logres hacer algo a ese paso que llevas.”
  • Sermonear – ejemplo: “No dejes que nada te distraiga – debes administrar tu tiempo mejor.”
  • Dar soluciones – ejemplo: “Dile que no se meta en lo que no le importa. Si no te hace caso yo hablaré con él.”
  • Comparar – ejemplo: “¿Qué hiciste? Esto nunca le pasó a Marcos, él jamás se equivocó.”
  • Negar – ejemplo: “Yo sé que no quieres decir eso. No es posible que te sientas así.”
  • Enfocarte en ti mismo – ejemplo: “¡Excelente! Recuerdo cuando yo gané un concurso de español en segundo de primaria y…”

¿Te das cuenta que hay demasiadas maneras de equivocarte cuando escuchas? Bloquear una conversación es mucho más fácil y natural para la mayoría de la gente que saber escuchar. ¿Cuántas veces te has distraído en un restaurante o en un avión al oír que alguien habla demasiado fuerte y que no deja que nadie más tome la palabra? Así es la naturaleza pero podemos mejorar.

La mejor forma de cambiar tus hábitos como escucha es:

  1. Comprender que escuchar con atención es un regalo muy preciado que puedes dar en cualquier momento, un obsequio que enriquecerá tus relaciones y tu vida.
  2. Asume que no eres la persona más inteligente y trata de aprender algo de cada individuo que conozcas.

¿Eres papá o mamá? Hay un fabuloso libro que te enseña herramientas para que aprendas a escuchar a tus hijos: Peaceful Parents, Peaceful Kids de Naomi Drew. Te lo recomiendo mucho.

< anterior  trabajar con inteligencia  siguiente >

Eric Shannon

2 comments