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¡No me hagas interrumpirte!

Una buena conversación a menudo es como un juego de ping-pong — la pelota va y viene con un ritmo estable. Hablan, PAUSA, hablan, PAUSA, etc… pero, cuando no haces una pausa después de tener una idea, es como lanzar una pelota de básquet en la mesa de ping-pong… y tu jefe entonces puede pensar:

  • “Vaya, debe hacer lo mismo cuando habla con nuestros clientes.”
  • “Maldita sea, supongo que a todo mundo molesta en la empresa.”
  • “¡¿Qué voy a hacer con este tipo?!”

Todos hemos dado explicaciones de más al estar frente a los directivos, entonces tendemos a hablar y hablar sin parar. En el mundo de los negocios esto equivale a explicar innecesariamente los detalles. Los detalles son importantes, pero la verborrea es inadecuada, y por lo general se da en un momento inapropiado. Evítalo.

No des explicaciones a menos que te lo pidan. ¡Piensa en el ritmo del ping-pong y actúa como un profesional! DETENTE, PAUSA… que tus frases sean breves y enviarás el mensaje correcto: “sé que harás la pregunta correcta en el debido momento.” Deja que el que te esta escuchando comprenda lo que está implícito. “¡Si no entiendes yo te haré que lo hagas!”

Este es un ejemplo de la vida real de una explicación excesiva. Lo único que debió decir es “Gracias por el consejo. ¡Estaré al pendiente hasta la entrega del día 15!” Sin embargo, esta fue la verborrea inútil que escribió:

Gracias por el consejo acerca de inetwork y por todo lo demás. Me tardaré una semana o dos para hacerme cargo de lo de inetwork…..En los últimos 10 días, otras prioridades me han mantenido demasiado ocupado…..Mis proyectos junto con asumir el trabajo de Isabelle y de WebFarmers me abruman en estos momentos. Creo que es fantástico que Isabelle se concentre en las cosas que generan dinero, y yo estoy muy dispuesto a contribuir asumiendo el trabajo adicional. Solo pido paciencia…no me encargaré de algunos de los pendientes más simples….Y Jack, por favor no me respondas con tu rollo de culpas/responsabilidad…..”

Considera cuanto tiempo tardó en escribir este correo electrónico, en vez de haber enviado un mensaje breve y sólido. Toma en cuenta que este es un comunicado típico, que tal vez inviertes parte de tu día comunicando mensajes como este y empezarás a ver las cosas con claridad: él pudo haber hecho diez veces su trabajo si se hubiera comunicado mejor.

Así es como damos el salto de valer $100,000 al año a crear un valor de $1 millón al año. No expliques de más. La eficiencia en los deportes competitivos es un comparativo bastante útil. Imagina que un futbolista en la Copa Mundial, que está corriendo por el campo, de pronto se detiene para decirle a su técnico:

Gracias por el consejo de ese pase y de lo demás. En una o dos semanas más jugaré mejor….. En los últimos 10 días, otras prioridades me han mantenido demasiado ocupado…..Mis proyectos junto con el trabajo con la defensa y con la ofensiva me abruma por el momento. Creo que es fantástico que tenemos nuevos ataques concentrados en donde están los goles, y estoy muy dispuesto a contribuir con el trabajo adicional. Solo pido paciencia….no podré encargarme de algunos de los detalles inmediatamente….Y por favor no me respondas con un rollo de culpas/responsabilidades…..

¡Cállate y juega!

Ahora, pese a la palabrería que hemos incluido en este correo, su mensaje tiene tres elementos fabulosos – ¡concéntrate en ellos y hazlo por separado!

  • Comunicación proactiva: Sin que se lo pidieran, él inició una comunicación que establece expectativas sobre su desempeño. ¡Eso es estupendo!
  • Hay muchas explicaciones, pero no hay repartición de culpas. Al final él está asumiendo la responsabilidad de todo. ¡Siente el Poder!
  • En la última frase para Jack, el autor está anticipando la siguiente respuesta por medio del correo, y la está respondiendo de antemano. Es una buena idea, pero la ejecutó con torpeza.

Finalmente, ¡No abundan los buenos ejemplos de un mal comportamiento! Gracias a este futbolista porque nos está exponiendo un tema muy rico y recuerda: “La perfección,” como Antoine St. Exupery escribió, ‘se logra no cuando no hay nada más que agregar, sino cuando no hay nada más que eliminar.”

Nota: Gracias a Nate Clement por contribuir al menos con la mitad de este texto incluyendo la analogía del juego en la Copa Mundial de Futbol.

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Eric Shannon

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